EL SABOR DE LOS NEGROS
El Carnaval de Barranquilla se ha convertido en la fiesta más importante de Colombia. Durante el siglo XIX, estas festividades representaban la prosperidad económica que generó el mercado del café y el añil. Este mercado atraía extranjeros y nativos de ascendencia indígena o africana que habitaban las riberas del río Magdalena. La primera mención acerca del carnaval es una denuncia por los escándalos que suscitaban las fiestas que fue enviada al virrey Ezpeleta. La celebración de estas fiestas se oficializó en el año de 1876. En ese año la ciudad de Barranquilla y los poblados vecinos acudieron con sus mejores galas en una procesión festiva que duró cuatro días con sus noches.
Las influencias africanas en el Carnaval de Barranquilla no son ninguna novedad. En el año de 1693, las autoridades españolas denunciaron las fiestas de tambor que realizaban los cabildos de negros arará y mina. Esos espacios servían para rememorar actividades religiosas de los diferentes grupos humanos africanos. En el año de 1780 las mismas autoridades ordenaron el cierre de los cabildos congos, mandingas y carabalíes, argumentando de nuevo el escándalo que producían sus toques de tambor y sus fiestas.La danza de los congos
Hoy en día, después de los enfrentamientos rituales, las cuadrillas se organizan en líneas de dos en dos para desfilar alrededor de las carrozas en la Batalla de las Flores y en la Gran Parada. Además de desfilar, los congos se congregan para rememorar las historias de sus antepasados africanos y la vida en sus antiguas naciones. Estas narraciones mantienen la fuerza de la expresión oral, práctica de gran importancia para las poblaciones afrocolombianas. Mediante la oralidad se ejercita le memoria colectiva, se rememora la historia y se consolida sentido de identidad y pertenencia entre los descendientes de los africanos en esa región del país
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